• Es un proceso voluntario ya que son las partes protagonistas, quienes conscientemente deciden iniciar una mediación y tienen el poder de abandonar el proceso en cualquier momento del mismo.
  • Los temas a tratar son determinados por las partes, a diferencia de un proceso judicial en el cual es el Juez quien decide.
  • Es un proceso confidencial,  esto significa que tanto el mediador como las partes se comprometen a respetar la confidencialidad de la información sea durante como cuando el proceso haya finalizado.
  • Las partes tienen un rol muy activo. Mientras en el proceso judicial  es el juez quien toma la decisión resolutoria, en mediación son las partes interesadas quienes, como protagonistas principales,  encuentran la solución que consideren más beneficiosa para ambas.
  • Las partes por sí mismas  expresan sus intereses y necesidades, a diferencia de un proceso judicial, donde son los abogados representantes quienes lo hacen. La activa participación de las partes conduce al desarrollo de la empatía y brinda grandes beneficios al momento de crear propuestas de solución al conflicto.