• Los acuerdos alcanzados en mediación son duraderos, ya que son las mismas partes, quienes respetando las particulares circunstancias de cada uno alcanzaron los acuerdos. Esta circunstancia hace posible generar un mayor compromiso individual en el cumplimiento de las soluciones alcanzadas y muy frecuentemente, si en el futuro hay algo que cambiar, son las mismas partes quienes lo hacen.

  • El número de encuentros de un proceso de mediación es limitado, lo cual genera que sea una opción más económica que en el ámbito judicial.
  • Todos ganan, ya que desde el momento en que  las partes trabajan juntas para buscar una solución, todos los participantes encontrarán beneficios presentes y futuros que respeten sus necesidades y las necesidades del otro.